El fuerte viento, la niebla, las subidas y bajadas, los hermosos tranvías que recorren sus calles empinadas, el olor a mar... esto es San Francisco, la ciudad más europea de América. Gracias a sus dimensiones asequibles y a una mezcla de optimismo, libertad y paisajes románticos, recuerda en cierto modo el trazado urbano de algunas ciudades escandinavas y, por su clima y su ambiente, a Lisboa.

San Francisco es también hogar de la alta tecnología donde genio y caos conviven en orden y racionalidad. Es una ciudad tranquila, con 700 mil habitantes, nada que ver con Nueva York y menos aún con la cercana Los Ángeles.

Un paseo por las calles "europeas" de San Francisco

Las calles de San Francisco, mucho más estrechas con respecto a los estándares americanos, son una gozada para el paseo, a pesar del esfuerzo que conlleva. Puede que sea por la cercanía del mar o por el magnífico paisaje que aparece al final de cada subida; quizás por su peculiar arquitectura. Aunque el trazado urbano sigue el clásico diseño del tablero de ajedrez, los europeos que pasean por las calles de San Francisco suelen tener un deja vu, perciben algo ya visto al otro lado del océano. Alamo Square, en la cumbre de una de las colinas de la ciudad, es uno de los lugares donde más se respira la atmósfera europea. Desde aquí se pueden admirar las famosas Painted Ladies, una línea de casas del siglo XIX de estilo victoriano, pintadas de colores pastel. En realidad, la plaza es un parque público que a la hora de almuerzo suele estar muy concurrido.

Las "Painted Ladies" de Alamo Square - Alex Proimos de Sydney, Australia (The Painted Ladies, San Francisco) , de Wikimedia Common

Imprescindibles tranvías

Llamados cable car, son un verdadero monumento nacional y uno de los símbolos de San Francisco. Atraviesan sus calles desde 1873 entre subidas y bajadas y son el medio de transporte público más utilizado por sus habitantes. ¡No hay nada más típico que un viaje en la parte abierta de los tranvías!. El Cable Car Museum (1201 Mason St) está dedicado a este pintoresco medio de transporte y permite descubrir los secretos del mecanismo que hace que los vagones salven las cuestas más pronunciadas.

CaptionUno de los típicos tranvías de San Francisco Mike RoquÈ , de Flick

El Golden Gate

Otro símbolo de la ciudad es el Golden Gate, terminado en 1937. Sus 2,7 kilómetros de longitud y sus más de 200 metros de altura lo convierten en uno de los puentes más grandes de Estados Unidos y probablemente del mundo. Se construyó para conectar San Francisco con Marin County, al otro lado de la bahía. Durante el día los peatones y los ciclistas pueden atravesarlo utilizando los carriles especialmente concebidos para ello, pero no está permitido el uso de patinetes y patines. Hay muchos miradores en ambos lados del puente. No olviden la cámara.

El Golden Gate, símbolo de la ciudad - de EDAM

Pier 39 y los leones marinos

En el centro del puerto de San Francisco se halla el PIER 39 (Beach Street & The Embarcadero), un centro comercial que constituye una auténtica atracción turística donde, además de ir de compras, es posible ver proyecciones en 3D, probar diferentes juegos callejeros, degustar la tradicional gastronomía a base de pescado - imprescindible probar la clam showder (crema de marisco) servida en el interior de un pan sin miga- y, sobre todo, admirar los magníficos ejemplares de leones marinos que descansan y braman en el muelle.

Visita a la prisión Alcatraz

Hoy, la tristemente célebre prisión de Alcatraz es una de las principales atracciones de San Francisco. Desde 1934 hasta 1963 la isla fue una prisión de máxima seguridad que acogió algunos de los criminales más famosos del país, como Al Capone. Antiguos guardias de la prisión y exconvictos organizan visitas por las claustrofóbicas celdas y muestran la vida que llevaban los presidiarios en esta fortaleza en mitad del mar. Desde la isla se contempla un maravilloso panorama de la bahía.

El legado de la generación beat

Junto con Nueva York, San Francisco es la patria de la generación beat, el movimiento cultural inconformista de la década de los cincuenta, precursor del movimiento de Mayo del 68. Su estilo rebelde y creativo sobrevive: empezando por la pequeña editorial y librería, la City Lights Bookstore (261 Columbus Ave) fundada en 1953 por Lawrence Ferlinghetti y que hoy sigue siendo estandarte de la literatura independiente. La detención de Ferlinghetti a causa de algunas publicaciones consideradas "escandalosas" generó el San Francisco Renaissance, un auténtico "renacimiento" cultural, que clamaba por la libertad de expresión. La ciudad se convirtió entonces en el centro de la vanguardia poética estadounidense.

El espíritu de la generación beat tuvo una gran influencia en todo el tejido social de la ciudad y de hecho tres de las mayores empresas del mundo (Apple, Facebook y Google) nacieron y se desarrollaron en los alrededores de San Francisco con una filosofía de trabajo y de producción inconformista, según la cual las reglas dejan espacio a la creatividad. Incluso una de las prendas más famosas de la Historia del siglo XX está relacionada con esta generación: el vaquero. Levi's producía overoles y pantalones de algodón en San Francisco, y desde aquí el blue jean perdió su función de prenda de trabajo para convertirse en un símbolo de rebelión.