Madrid, en verano, es sinónimo de días de calor y noches interminables. Con sol o bajo la luna, hay muchas maneras de disfrutar la temporada estival en la capital española: darse un chapuzón en las terrazas de los hoteles más exclusivos, tomar una copa o cenar observando los tejados de la ciudad, mezclarse con los vecinos al frescor de las piscinas municipales o escaparse a la sierra y bañarse con impresionantes vistas en medio de la naturaleza.

Vistas exclusivas, baños de altura

Por suerte para madrileños y visitantes, no hace falta estar hospedado en los hoteles con piscina en la azotea para disfrutar de un chapuzón a muchos metros sobre la Gran Vía. Si uno quiere sumergirse en el cielo de Madrid, nuestras recomendaciones son la piscina del Room Mate Oscar, la impresionante piscina acristalada del restaurante Nice to Meet You -en la planta 14 del Dear Hotel en Gran Vía- y la piscina de Roof Garden, la terraza del Hotel Emperador.

La piscina de la azotea del Room Mate Oscar. Fotografía cortesía del hotel.

Copas y tapas al atardecer

Y si el plan no incluye bañadores ni bikinis, sino cócteles y tapas para terminar el día, la oferta es todavía más grande. En Madrid se ha puesto de moda aprovechar las azoteas y asomarse a los tejados de la ciudad histórica. La lista es larga, pero estos son algunos de los favoritos de la temporada: la terraza del Vincci Hotel en Gran Vía, The Mint, con su food truck en la azotea; la elegante terraza del Hotel Las Letras Gran Vía; la terraza con restaurante de El Paracaidista en Malasaña (La Palma, 10), la colorida y efímera El Andén (Cuesta San Vicente, 44), o la más hipster de The Hat, la azotea de un hostel cerca de la Plaza Mayor.

Terraza del Hotel Vincci The Mint. Fotografía cortesía del hotel.

Chapuzones a precios populares

Bajando a ras de suelo, Madrid tiene también piscinas que, a precios populares, ofrecen en cada barrio un refresco, un chapuzón, zonas verdes y actividades deportivas. Abiertas desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre, la piscina Puerta del Hierro (Ctra. de La Coruña, Km 7), la piscina del Canal (Av. de Filipinas, 54) o el complejo deportivo de la Casa de Campo (Paseo Puerta del Ángel, 7) son algunas de las mejores piscinas municipales de Madrid por sus instalaciones y por su cercanía al centro de la ciudad, pero hay más de una veintena para elegir.

Baños en medio de la naturaleza

No hay nada más madrileño que abandonar el asfalto y no mirar atrás en cuanto despuntan los primeros rayos veraniegos. La sierra madrileña cuenta con muchos atractivos naturales, entre ellos algunas piscinas naturales en las que quitarse de encima el calor de la ciudad. Las presillas de Rascafría, unas piscinas naturales en la sierra de Guadarrama rodeadas de pinos y con amplias zonas verdes, o el pantano de San Juan, a sólo 50 km de la ciudad, que permite el baño y los deportes acuáticos, son las mejores opciones cerca de Madrid donde bucear en aguas libres de cloro.

Las Presillas, Rascafría. Foto de BY-YOUR-⌘. Under Creative Commons CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/) - https://flic.kr/p/a8NfQ

Planes culturales bajo la luz de la luna

El verano también es tiempo de cultura a cielo abierto. Los Veranos de la Villa son ya un clásico de la programación cultural estival, igual que las actividades en la terraza de La Casa Encendida con ciclos fílmicos y musicales que cada año se renuevan con propuestas a las que merece la pena estar atento, como el recién estrenado Cinema Usera, un cine de barrio al aire libre gestionado por los vecinos, con películas clásicas y contemporáneas y entradas gratuitas. También las Noches del Botánico, un nuevo ciclo de conciertos en el ambiente único de esta zona verde, con propuestas que van del rock al jazz pasando por numerosos estilos musicales.​

Fotografía de la portada: Terraza del hostel The Hat de noche. Fotografía cortesía del hotel.