En Versalles se encuentra uno de los palacios más famosos del mundo. Aquí fue donde el rey Luis XIV ordenó la construcción de su impresionante castillo y sus jardines y donde María Antonieta pasó a ser una de las mujeres más odiadas de Francia. En la actualidad, Versalles, separada de París por un trayecto de 45 minutos en tren, es una de las visitas obligatorias de los alrededores de la capital francesa.

Como el palacio es muy famoso y además es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, suele haber largas colas en las que se puede notar la admiración de quienes lo visitan por primera vez. Aunque reciba siete millones de personas al año, vale mucho la pena verlo. A continuación te mostramos algunos consejos que hemos puesto en práctica a lo largo de los años, para que tu visita vaya sobre ruedas.

Ir o no ir

Es posible que sientas bastante asombro la primera vez que veas el palacio. Desde luego, suele haber una gran multitud. Sin embargo, el encanto de Versalles no se limita a las infinitas estancias y salones de este edificio.

Lo mejor es dedicarle al menos un día entero. Por eso, si vas a estar en París solo unos pocos días y tienes pensado ver varios monumentos, quizá sea mejor dejar Versalles para la próxima vez. En cambio, si tienes toda una semana, vale mucho la pena visitarla.

Versalles_Paris.jpg?1553766059

Cómo llegar

La mayoría de los viajeros que van por su cuenta cogen la línea RER C desde París hasta la estación Versailles-Château, aunque también hay un tren regional que sale de la estación de Montparnasse y llega a Versailles-Chantier. Con esta última opción el trayecto es más breve, pero hay que andar más tiempo para llegar al palacio, unos 20 minutos. Eso sí, también hay autobuses de transporte especiales. Otra opción es contratar un conductor, el recorrido hasta el palacio es además muy agradable.

También puede que prefieras una visita guiada, pero presta atención, ya que no todas disponen de acceso prioritario. Expedia ofrece junto a PARIS CityVISION un paquete con una visita guiada de un día completo que incluye el acceso prioritario sin colas y el almuerzo. También hay una excursión de Context Travel, que suele encargarse de grupos más pequeños y realiza visitas guiadas privadas de los jardines sin entrar al palacio. Cada una tiene sus ventajas, todo depende de lo que busques. Si prefieres hacer la visita sin guía, hazte con una audioguía para conocer más a fondo la historia del palacio y su importancia.

Cuándo ir

Durante el verano, las históricas fuentes de Versalles se iluminan, aunque en los fines de semana suele haber largas colas. La primavera es seguramente la mejor estación, ya que los árboles florecen, lo que hace que parezca el escenario de un mágico cuento de hadas. Durante el otoño, la vegetación adquiere un hermoso tono anaranjado. En el invierno los jardines no son tan animados, pero compensa porque hay menos gente esperando. Eso sí, ten en cuenta que durante las vacaciones escolares llegan grupos de colegios de toda Europa, ¡incluso entre semana!

Jardines_de_Versalles.jpg?1553766183

Qué ver y en qué orden

Lo mejor es que tengas un plan para cuando llegues. La parte más destacable es el palacio en sí y los jardines, aunque también vale mucho la pena pasarse por el Gran Trianón, el Pequeño Trianón, el gran canal y la aldea de la reina. De hecho, bastante gente prefiere estos icónicos lugares al propio palacio. Es aconsejable que vayas por la mañana, para que tengas tiempo de verlo todo.

Si solo quieres visitar el palacio y la conocida Galería de los Espejos, observarás que hay una enorme cola que llega hasta la entrada principal. Esto quizá sea algo desalentador, por las horas que hay que echar. En cambio, para ver los jardines no hace falta esperar tanto tiempo, y menos aún para las atracciones más pequeñas.

Por eso, puedes ir primero a las partes menos famosas. Visitar espacios como la singular granja de la pequeña aldea de María Antonieta o las hermosas estancias del Gran Trianón es coser y cantar. Además, estos lugares son tan destacables como el palacio principal. Hay incluso un pequeño tren que te permitirá moverte entre estos puntos.

Después de pasear por estos conocidísimos jardines y de tomar algo, puedes volver al castillo sobre las 15 o las 16 horas, poco antes de que cierre, para saber cómo está la cola. No es seguro, pero normalmente habrá desaparecido en este momento del día, por lo que es la ocasión perfecta para entrar al palacio y explorarlo a tu ritmo.

Información adicional

Si tienes tiempo de visitar la localidad de Versalles, encontrarás restaurantes tan llenos de encanto como la crepería Le Blé Noir. Dentro del palacio y los jardines no hay tantas opciones. Por eso, si el tiempo lo permite, puedes organizar un picnic y llevarte bocadillos, dulces y bebidas antes de subirte al tren.

También es aconsejable comprar por adelantado en Internet o en la oficina de turismo un pase de acceso completo de Versalles, para no tener que sacarlo en la taquilla.

Siempre recordarás tu viaje a Versalles, pero lo disfrutarás incluso más si lo organizas bien. De esta forma, ¡podrás dedicar el tiempo que malgastarías haciendo colas a disfrutar de este fantástico palacio y de sus cuidados jardines!

¿Te apetece viajar a Versalles? Reserva una de nuestras ofertas de hoteles en París y prepara las maletas.