El interior de Mallorca guarda alguno de los secretos más codiciados de la isla, parajes y pueblos que a pesar de su lejanía con el mar siguen oliendo a sal y son esencialmente mediterráneos. Existen distintos senderos por los que penetrar en tierras mallorquinas, uno de ellos es el Camí de Ronda que recorre la muralla de Alcudia. La historia ameniza el paseo por esta ciudad que, como bien indica su nombre y confirman sus calles precipitadas y estrechas, tuvo pasado musulmán. La situación estratégica de esta villa en el norte de la isla la convirtió en bastión de Jaume II, quien construyó sus famosas murallas y la preciosa Iglesia de Sant Jaume. El brillo de las piedras de la ciudad al atardecer rememoran su esplendor renacentista, en el que se edificaron preciosos palacios como en el que actualmente se encuentra el Ayuntamiento.

La muralla de Alcúdia rodea esta villa de historia y pasado apasionante. Alcúdia courtesy © 2013 Cristian Bortes Creative Commons/Flickr

En plena Sierra de Tramuntana se encuentra uno de los pueblos más bonitos de España, Fornalutx. Situado entre los municipios de Sóller y Escorca, esta pequeña aldea de acento montañés y tejados rojizos fascina a todo aquel que lo visita. Aquí merece la pena perder la cobertura o el wifi para empaparnos de aire puro de la montaña y disfrutar de largos paseos entre caminos adoquinados y casas de antaño. Este pueblo típicamente payés ofrece además un mercado tradicional en el que comprar la exquisita sobrasada mallorquina y ensaimadas y degustar quesos de la zona. La naturaleza que rodea Fornalutx permite también disfrutar de excelentes rutas de senderismo.

Fornalutx uno de los pueblos más bonitos de España. Romantic Streets in Fornalutx courtesy © 2013 Romtomtom Creative Commons/Flickr

El antiguo ferrocarril de madera estacionado en la plaza de España de Palma llega hasta Sóller, un pueblo de trazos modernistas que antiguamente comerciaba con Marsella, de ahí el aspecto afrancesado y burgués de sus calles y edificios. La perfecta mezcla entre el mar y la montaña crea estampas únicas en esta animada villa que cada jueves y sábado celebra su tradicional mercado. La gastronomía es un valor en alza, y en muchos de sus restaurantes como Ca'n Boqueta y Ca'n Blau pueden degustarse las especialidades marineras de la isla, como la caldereta de marisco maridada con un delicioso vino blanco de la zona.

El tren histórico de Sóller llegando al centro de la villa.Soller courtesy © 2014 Rob Stanley Creative Commons/Flickr

Quizás sea por las fascinantes vistas al Mediterráneo o por el azul intenso del cielo que precede al viento de la Tramuntana, que esta abrupta sierra homónima ha atraído a numerosos artistas de todas las épocas. Es el caso de Deià un pueblo literario en el que la pluma de muchos escritores encontró trazo y decisión. El primero de ellos puede que fuese Robert Graves, quien pasaba largas temporadas en Ca n'Alluny ahora convertida en museo y sede de su fundación. Sus amistades no tardaron en visitarle y por Deià pasaron Gabriel García Marquez, Alec Guinness, Kingsley Amis y también la actriz Ava Gardner, amiga de la familia. Las impresionantes vistas desde cualquier punto de esta villa hacen comprensible que haya sido desde antiguo un lugar que emana inspiración.

La noche es perfecta para pasarla en Andratx, una villa marinera de gran atractivo nocturno. Las bellas calas y el agua cristalina hacen de su puerto natural uno de los más espectaculares de toda la isla. En el cercano mirador de Sa Mola puede disfrutarse de un bello atardecer, preludio de una divertida noche recorriendo los pintorescos locales del muelle de Andratx.

Precioso atardecer en Andratx. Andratx courtesy © 2013 Hilts UK Creative Commons/Flickr

Fotografía de portada: Fascinante vista de las casas de Deià en lo alto de una de sus colinas. Deià hilltop courtesy © 2009 Random_ Fotos Creative Commons/Flickr