1. ''Terraceo'' y compras en la Plaça de la Vila

La pintoresca Plaça de la Vila es perfecta para tomar algo en alguna de sus terrazas y después recorrer las tiendas que se ubican a su alrededor. El negocio tradicional ha sobrevivido y esto sin duda le da un toque especial. A lo largo de la Plaça de la Vila hay tiendas de artesanía como Carmina (Plaça de la Vila, 7) con vestidos y camisas de seda o Cerverana (calle Josep Verdera, 16) donde comprar una típicas alpargatas. A escasos metros, ya en la zona de La Marina, la sombrerería Bonet (calle Comte de Rosselló, 6) es la tienda ideal para encontrar el _borsalino_perfecto para el verano y en Pedro's (calle del Comte de Rosselló, 4) venden mochilas de cuero típicas, perfecto aliado para unas vacaciones en la isla.

Terraza en la Plaza de la Vila, un lugar genial para un descanso. Beutiful Ibiza courtesy © 2012 Frank Lammel Creative Commons/Flickr

2. Subir a la parte alta de Dalt Vila y visitar su Catedral

Tomando la calle de Santa María desde la plaza de la Vila, se llega al Carrer Major. Desde aquí, un agradable paseo conduce hasta lo alto del peñón rocoso sobre el que se asienta la ciudadela ibicenca. La catedral, construida sobre restos fenicios y de estilo gótico catalán y barroco, sobresale del resto de edificios y ofrece una preciosa vista panorámica del puerto y de toda la ciudad.

Dalt Vila desde el mar. Ibiza skyline on a beautiful summer day. Source: Expedia/ Shutterstock

3. Comprar fruta fresca en el Mercat Vell

A los pies de Dalt Vila se encuentra el mercado viejo, el Mercat Vell, pequeño y muy agradable para descubrirlo en una mañana. Aquí se encuentran todo tipo de productos frescos, así como infusiones y semillas y una amplia selección de productos con etiqueta eco de pequeños agricultores de la isla.

Verdura y fruta fresca en el Mercat Vell de Dalt Vila. Eivissa medieval courtesy © 2011 Daniel Prats Creative Commons/Flickr

4. Volver al pasado en la Feria Medieval de Dalt Vila.

Durante la segunda semana de mayo y en los meses de julio y agosto, Dalt Vila revive su pasado medieval en esta feria. Las estrechas callejuelas empedradas se llenan de animados pasacalles y mercadillos en los que adquirir productos de la zona y artesanía textil y de cuero.

Típica artesanía cerámica de la Isla Ceramic plates decorated hand painted crafts Mediterranean Ibiza Source: Expedia/Getty Images

5. Perderse por las callejuelas del casco viejo

Deambular por la ciudadela al caer la tarde es perfecto para conocer la Ibiza blanca y misteriosa de calles empinadas y estrechas flanqueadas de tiestos con geranios y el color violeta de las buganvillas. Recorriendo Dalt Vila, uno se siente un poco pirata conquistando las Pitiusas para encontrar el tesoro de su Ibiza particular de rincones solitarios.

Las calles blancas salpicadas de color de Dalt Vila Dalt Vila (Ibiza) courtesy © 2011 Juan Pacheco Tirado Creative Commons/Flickr

6. Disfrutar de las vistas desde el baluarte de Santa Lucía

Es imprescindible visitar algunos de los baluartes defensivos de la ciudad en los que aún permanecen los cañones. Desde el de Santa Lucía se tiene una de las mejores vistas de toda la bahía con la catedral de Santa María al fondo.

7. Vivir la noche tomando una copa en el Tira Pallá

Detrás del Mercat Vell se encuentra el Tira Pallá (calle Baluarte Santa Lucía, 8), un bar con una de las mejores terrazas de la isla en la que ver una espectacular puesta de sol y recordar un famoso anuncio de cervezas de hace unos veranos.

8. Ibiza es "cultureta", visita algunos de sus museos

Ibiza ha vivido en los últimos años la revitalización de sus centros culturales y Dalt Vila ofrece una variada oferta para los amantes del arte en la que destaca el Museo de Arte Contemporáneo d'Eivissa (MACE) (Ronda Narcís Putget) y el Museo Puget (Carrer Major, 18) ubicado en una casa noble de la vila, además de interesantes galerías de arte privadas.

9. Cruzar el portal de Ses Taules y trasladarte a otra época.

Esta puerta es uno de los accesos principales a la muralla renacentista de la villa. Tras franquearla uno entra en un patio de armas que de noche se anima con mercadillos y representaciones de artistas callejeros hasta la madrugada. Desde aquí pueden tomarse varias rutas para descubrir la Dalt Vila más histórica de baluartes, iglesias y museos.

10. Recorrer la muralla de Dalt Vila

El plan de modernización de las defensas costeras del Mediterráneo impulsado por Carlos I dejó su impronta en Ibiza con la muralla que recorre la parte mas antigua de Dalt Vila. Un plan perfecto para hacer bajo el manto de estrellas de la noche pitiusa que ilumina este pedazo de historia.