1. Aperitivo en el interior de un matadero

En el barrio de Chamberí hay uno de los locales imprescindibles de Madrid en términos de aperitivo. Se halla en el interior del antiguo matadero, hoy reconvertido en centro de arte y ocio, concretamente en la sala donde se descuartizaban la carne. Su nombre, Sala de Despiece (Ponzano 11), donde se come excelente pescado fresco y tartar de carne acompañados con una copa de buen vino.

2. La tradición en clave moderna

El secreto del Verbena Bar (Velarde, 24) es su decoración y mobiliario, mezcla de clásico y kitsch. Se encuentra justo a lado de la Plaza Dos de Mayo, en el centro del barrio Malasaña. Son célebres sus bocatas de calamares y los copiosos desayunos de los domingos.

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El Verbena Bar, en el barrio de Malasaña, ofrece buena comida en una ambiente distendido. Foto: cortesía de Verbena Bar

3. La tradición del vermú

El vermú está de moda y cada vez hay más bares que se suman a ella con una oferta increíble de marcas y variedades. El histórico La Ardosa (Colón, 13) ofrece vermú artesanal de barril, servido con aceitunas verdes en el interior de esta pequeña y antigua taberna.

4. De pie en la barra del bar

Gracias a su vermú, la bodega Ángel Sierra (Gravina 11) se ha convertido en uno de los barres más frecuentados del barrio de Chueca. El local data de 1900 y todo en él respira tradición y autenticidad. Solo que hay entrar, pedir un vermú de barril (solo o con soda) y tomarlo sin prisa junto a una de las repisas de madera adosadas a las paredes de baldosas.

5. Verano todo el año

La atmósfera del Vacaciones (Espíritu Santo, 15) hace honor a su nombre, es como si te transportaran a un chiringuito de playa en pleno barrio de Malasaña. Entre los vermús propuestos hay el de Casa Mariol, negro y dulce, servido muy frío con un pedazo de naranja y una aceituna.

6. Aperitivo y compras para la casa

Una de las propuestas más recientes en Madrid es el De Tamarindo (Loreto y Chicote, 7), cafetería y bar de copas y picoteo. Desde el mediodía hasta la noche se puede tomar café, merendar, o disfrutar de un cóctel o una cerveza acompañando tapas y bocadillos, inmenso el de jamón ibérico. Además, en De Tamarindo, se pueden adquirir muebles procedentes de Tailandia y reciclados.

Tradición y cocteles originales: en Madrid existe una amplísima oferta para todos los gustos y bolsillos. Foto de Margherita Visentini

7. Cócteles originales

El vestíbulo del nuevo Hotel Siete Islas (Valverde, 14), detrás de Gran Vía, acoge un agradable bar perfecto para tomar un aperitivo. El diseño interior está firmado por Kikekeller que combinó artículos de la firma con objetos industriales reciclados. También los cócteles son muy originales, además de los clásicos, se puede probar un Margarita con sabor de sandía o el Siete Islas elaborado con ginebra de Canarias, plátano y menta.

8. Un bar glaciar

En pleno centro de Madrid, el Icebar (Conde Romanones, 3) tiene el corazón helado, impagable la experiencia de tomar una copa rodeado de esculturas de hielo. Hay que prestar atención a la increíble selección de aguas procedentes de distintos lugares del planeta. En el Icebar también ofrecen abundante información y productos relacionados con el mundo del hielo.

9. Aires mediterráneos

El Bar Tomate Madrid del Grupo Tragaluz está situado en pleno barrio de Chamberí (Fernando el Santo, 26). Abierto desde las 8,30 de la mañana hasta las doce de la noche, ofrece servicio de cocina a cualquier hora del día. Delicias mediterráneas elaboradas con productos frescos de proximidad en un ambiente joven y relajado, ideal para salir con los amigos.