1. Torre Eiffel

Se ha convertido en el símbolo indiscutible de la capital francesa, la "Dama de hierro" con sus 324 metros de altura ha atraído desde su construcción en 1889 a más de 250 millones de visitantes. Resulta impresionante contemplar su silueta férrea sobre la ciudad desde el globo aerostático Generali, que cada día se eleva en el parque Citroën.

La torre Eiffel es el símbolo inequívoco de la ciudad: se construyó en solo dos años, de 1887 a 1889. Es impresionante verla desde el aire a bordo del globo aerostático Generali. Imagen de Aero4, Obra propia, , de Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ABallon_Generali_and_the_Eiffel_Tower.jpg

2. La Catedral de Notre-Dame y la Sainte Chapelle

Dos tesoros de la arquitectura gótica en el Île de la Cité. La Catedral, cuya construcción empezó en el siglo XII, aunque su aspecto actual data de la segunda mitad del siglo XIX gracias a las 44 figuras monstruosas añadidas durante la restauración, las famosas gárgolas, consideradas erróneamente obras medievales auténticas. Cerca se halla la Sainte-Chapelle, ubicada en el edificio de la Conciergerie, que fue erigida en 1248 con gran profusión de vidrieras y unos arbotantes de tal delicadeza que parecen filigranas.

Las vidrieras de la Sainte Chapelle, una de las maravillas de esta iglesia gótica ubicada en el edificio de la Conciergerie. Imagen de Jean-Christophe BENOIST, Own work , de Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AParis-SainteChapelle-Interieur.jpg)

3. Ópera Garnier

Considerada el templo de la música y de la danza francesa, su techo pintado por Marc Chagall (1887-1985) es una de las muchísimas maravillas del edificio.

4. La Basílica del Sagrado Corazón

Situada en la cima del famoso barrio de Montmartre, en cuyas calles vivieron pintores geniales como van Gogh y Toulouse-Lautrec, ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad.

5. Place des Vosges

Es la plaza más antigua de París y acogió, entre otros, al célebre escritor francés Victor Hugo (1802-1885) -en el numero 6, se puede visitar la casa donde vivió-. Se caracteriza por una harmonía perfecta, sus edificios, con todos los lados idénticos, son un ejemplo de planificación urbana racional.

6. Arco del Triunfo

En la plaza Charles de Gaulle, al principio de los Campos Elíseos, el arco es el punto de partida, o de llegada, de los paseos a lo largo de la célebre avenida. Napoleón ordenó su construcción inspirada en el Arco de Tito de Roma para celebrar su triunfos.

El Arco del Triunfo inspirado en el Arco de Tito en el Foro romano de Roma. Imagen de Jiuguang Wang , de Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AArc_de_Triomphe%2C_Paris_21_October_2010.jpg )

7. Museo del Louvre

¿Quién no desea admirar en vivo la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia o la Gioconda, al menos una vez en la vida? El Louvre es el museo más visitado del mundo y acoge de forma permanente 380.000 obras de arte, por eso, para visitarlo por completo, es conveniente planificar un recorrido en varios días.

8. Museo de Orsay

La antigua gran estación de tren, -que fue también centro de acogida de los prisioneros durante la liberación y set de películas como El Proceso de Orson Welles-, expone desde la mitad de los años ochenta del siglo pasado las obras cumbre del arte impresionista como Almuerzo sobre la hierba de Édouart Manet o Los bañistas de Paul Cézanne.

9. Centre Pompidou

También conocido como Beaubourg, el colorido y extravagante edificio ideado por Renzo Piano y Richard Rogers se halla en pleno centro de la ciudad y llama la atención gracias a los tubos situados en el exterior de su estructura: los ascensores rojos, las líneas eléctricas amarillas, los conductos acuíferos verdes y los de ventilación azules. Su interior alberga más de 100.000 obras de los siglos XX y XXI, la colección de arte moderno y contemporáneo más grande de Europa.

10. El palacio de Versalles

A unos 20 kilómetros al oeste de Paris, la magnifica residencia, Patrimonio de la Humanidad, construida por el Rey Sol para alejarse del aire insalubre de la ciudad, sigue ejerciendo gran fascinación. Las visitas exclusivas incluyen también el acceso a los aposentos reales y a las escaleras secretas. La Sala de los Espejos y los juegos acuáticos de las fuentes son visitas imprescindibles.