La mejor época para visitar Gletsch es durante los meses de verano, particularmente de junio a septiembre, cuando el clima es más agradable y todas las atracciones están accesibles.Durante este período, los famosos puertos de Furka y Grimsel están completamente abiertos, ofreciendo impresionantes recorridos panorámicos y acceso a rutas de senderismo. El glaciar del Ródano, una maravilla natural clave en la zona, también es más accesible, lo que permite a los visitantes explorar la gruta de hielo. Las parejas que buscan una escapada romántica con impresionantes vistas alpinas y actividades al aire libre encontrarán este momento ideal.Para aquellos interesados en el histórico ferrocarril de vapor, el Dampfbahn Furka Bergstrecke opera su horario completo durante estos meses de verano. Esto proporciona una forma única y nostálgica de experimentar el paisaje de alta montaña. Las familias con niños disfrutarán particularmente de la aventura de un viaje en tren de vapor a través de las montañas.Fuera de estos meses, Gletsch se vuelve muy tranquilo, con muchas instalaciones cerrando y los puertos de montaña volviéndose intransitables debido a la nieve.