"El lugar es muy bonito y la habitación también, pero lamentablemente tuvimos un inconveniente con la ducha. No se podía regular la temperatura del agua; solo salía fría o muy caliente, sin posibilidad de dejarla a una temperatura media.
La ducha tenía opción de bajarse, pero no funcionaba correctamente y el chorro de agua era muy débil, lo que hizo difícil bañar a mi niño de 4 años. Por la misma razón decidí no lavar mi cabello, ya que además de ser débil el chorro, la temperatura del agua era incómoda al estar solo muy caliente o muy fría.
Comenté la situación a la recepcionista cuando ya nos retirábamos. Durante la estadía preferí no pedir cambio de habitación porque el hotel estaba muy lleno y temía perder la habitación con vista al agua que había elegido.
Considerando que pagamos alrededor de 600 dólares por una noche, uno espera que todos los detalles funcionen correctamente. Ojalá puedan revisar este tipo de situaciones para que la experiencia esté realmente a la altura del lugar y del precio."