El emplazamiento de la casa es único, al borde del acantilado 100m sobre el mar con vistas espectaculares a la bahía de El Golfo desde los Roques de Salmor al este hasta la playa de Arenas Blancas en el oeste. Al sur se pueden admirar las altas montañas mientras que la vista al norte se ve totalmente dominada por el océano Atlántico. Es un lugar solitario marcado por el silencio adornado por el rumor de las olas y el aroma de las hierbas silvestres.
A 5 minutos a pie, a través de un antiguo sendero de pescadores, se encuentra el lugar de baño de El Charco Azul. Se trata de un complejo de charcos (pozas) naturales escondidos en la costa rocosa cuya agua es de un precioso color azul. El camino continúa hacia el sur adentrándose en las montañas donde se le conoce como Camino de San Salvador.
El clima es el mejor de la isla, aunque las cumbres del Valle de El Golfo se encuentren rodeadas de nubes, alrededor del Charco Azul hará sol y la cercanía del mar garantizará una brisa agradable.
Las estancias son modernas, soleadas y de proporciones generosas, el paraíso para cualquier turista. Al lado del amplio comedor se encuentra una cocina bien equipada que da a una acogedora terraza techada, con una mesa perfecta para comer. El salón cuenta con un sofá y un sillón muy cómodos frente a una estufa de leña y unas imponentes vistas al mar.
Quien sepa apreciar el momento y las experienzas únicas disfrutará de nuestro patio interior techado y acristalado, equipado con tumbonas acolchadas de mimbre para su comodidad. En el exterior, el jardín y varias terrazas ofrecen un espacio ideal para tomar el sol y relajarse.
La casa está conectada a la carretera a través de una pista de tierra corta y la población más cercana (Frontera), con supermercados, bares y restaurantes, está a 5 minutos en coche.