La mejor época para visitar Iruya es durante la estación seca, que va de abril a noviembre, siendo de mayo a septiembre particularmente agradable.Durante estos meses, disfrutará de cielos despejados y temperaturas diurnas agradables, que oscilan entre los 15 °C y los 25 °C. Este período es ideal para explorar el pueblo y sus paisajes circundantes sin la interrupción de fuertes lluvias. Las condiciones secas también hacen que los caminos sin pavimentar que conducen a Iruya sean mucho más manejables, asegurando un viaje más tranquilo.Los viajeros interesados en el senderismo y las actividades al aire libre encontrarán este momento perfecto. Los senderos alrededor de Iruya, que conducen a miradores y pueblos vecinos, están secos y accesibles. Sin embargo, las noches más frescas pueden bajar a alrededor de 5 °C, por lo que es aconsejable llevar varias capas de ropa.Aunque de diciembre a marzo ofrece temperaturas más cálidas, también trae consigo la estación lluviosa.