En el Acuario Mare Nostrum descubrirás un mundo submarino lleno de tiburones, corales y miles de peces. Sus dos pisos están repletos de tanques gigantescos con casi 400 especies de peces de los océanos de todo el mundo.
Contempla la vida marina en las recreaciones de distintos entornos del Mediterráneo, que incluyen hasta una cueva submarina. Visita el Balcón del Océano, una gran superficie de cristal en pendiente que permite disfrutar de la sensación de caminar sobre el agua. Observa ejemplares de tiburón gris y tiburón toro e incluso un pulpo gigante. Adéntrate en la selva tropical para ver pirañas e iguanas. Cruza el puente si quieres ver más de cerca las cascadas.
También puedes subir a una réplica de carguero y experimentar la simulación de una tormenta. El barco se mueve y cabecea con proyecciones realistas de olas y efectos de iluminación de fondo. También puedes descubrir cómo se forman los icebergs y tocar la gran columna de hielo del centro. El acuario cuenta con una simpática colonia de pingüinos. Visita este recinto para verlos nadar y sumergirse en su piscina.
Otra de las atracciones más destacadas es la Estación del Abismo, donde podrás descubrir cómo es la vida en el fondo del océano. Esta exposición está dispuesta como si fuera un submarino y, a través de los ojos de buey, podrás ver arañas gigantes de un metro de diámetro, peces piña y anémonas peludas.
Descansa un rato en el Teatro del Océano. Este anfiteatro dispone de capacidad para 60 personas y tiene vistas al acuario principal. Desde aquí podrás contemplar ejemplares de pez sierra, rayas y tiburones a través del gigantesco ventanal.
Si viajas con niños pequeños, llévalos a las zonas infantiles. Allí disfrutarán con toboganes, juegos y tanques donde podrán tocar a los peces. También hay una divertida cueva por la que pueden trepar.
El Acuario Mare Nostrum abre todos los días, excepto el día de Navidad. Hay que pagar la entrada, pero hay descuentos para niños, estudiantes, personas discapacitadas y desempleados.
El acuario está muy cerca del centro de Montpellier, y tiene paradas de autobús y tranvía. Si prefieres ir en coche, el acuario dispone de aparcamiento gratuito las primeras dos horas.









































