La mejor época para ir a Vivo es durante los meses secos de invierno, de mayo a septiembre, para disfrutar de un clima agradable y una observación óptima de la fauna.
Durante este período, el clima es generalmente templado y seco, con cielos despejados y temperaturas diurnas agradables que suelen oscilar entre 20°C y 25°C. Las noches pueden ser frescas, a menudo bajando a alrededor de 5°C a 10°C, por lo que es una buena idea empacar ropa de abrigo. La falta de lluvia significa que la vegetación es menos densa y los animales se agrupan alrededor de las fuentes de agua, lo que facilita su avistamiento. Esto es ideal para quienes planean excursiones de safari en las reservas de caza cercanas.
Los meses de verano, de octubre a abril, se caracterizan por un clima cálido y húmedo, con temperaturas que a menudo superan los 30°C y frecuentes tormentas.