La mejor zona para alojarse en Tissaf es la Medina, especialmente alrededor de Bab Bou Jeloud y la Curtiduría Chouara.
La Medina es el corazón histórico de Tissaf, un laberinto de callejones estrechos y bulliciosos zocos (mercados). Es una zona peatonal, famosa por su arquitectura antigua y sus artesanías tradicionales. Los puntos de interés clave incluyen la puerta Bab Bou Jeloud, una entrada bellamente decorada, y la Curtiduría Chouara, una de las curtidurías más antiguas y grandes del mundo. Esta zona ofrece una experiencia verdaderamente auténtica del patrimonio de la ciudad.
Para las parejas, alojarse en la Medina ofrece una experiencia romántica y culturalmente rica. Encontrarán muchos riads (casas tradicionales marroquíes con patios interiores) que se han convertido en hoteles boutique, lo que proporciona un ambiente privado e íntimo. La proximidad a los sitios históricos y a los restaurantes tradicionales facilita disfrutar de las noches explorando la cultura y la gastronomía local.
Los viajeros solitarios también encontrarán en la Medina una excelente base. Es un lugar donde pueden pasear y descubrir joyas ocultas, desde talleres de artesanos hasta tranquilas casas de té.