La mejor zona para alojarse en Roussillon es dentro del propio pueblo, o justo fuera de su perímetro para aquellos que buscan una experiencia más aislada.El pueblo de Roussillon es famoso por sus acantilados y casas de ocre. Alojarse aquí significa estar en el corazón de la acción, con fácil acceso al Sendero del Ocre, galerías de arte locales y pequeñas tiendas. La plaza central, Place de la Mairie, es un buen punto de referencia, y las calles serpentean cuesta arriba hacia miradores panorámicos. Esta es una excelente opción para parejas que aprecian poder ir a cenar por las noches y disfrutar del carácter único del pueblo.Para aquellos que prefieren más espacio y tranquilidad, pero aún quieren estar cerca del pueblo, consideren propiedades a poca distancia en coche o a pie del centro del pueblo. Estas a menudo cuentan con terrenos más grandes, quizás una piscina privada, y ofrecen vistas impresionantes de la campiña del Luberon. Esta opción es ideal para familias, ya que ofrece más espacio para que los niños jueguen y una base relajada para explorar el paisaje provenzal circundante.