Pasamos la Navidad de 2025 en esta finca en Arenas y no puedo decir más que fue una experiencia maravillosa. La estancia fue fantástica desde el primer momento. Hacía bastante frío, un clima totalmente invernal, y cuando llegamos el propietario ya nos estaba esperando con la chimenea encendida y leña preparada, un detalle que marcó la diferencia.
Durante esos días pedimos más leña porque queríamos mantener el fuego encendido todo el día debido al frío, y José fue increíblemente atento. Volvió el día 24 con más leña, regresó nuevamente el día 26 y siempre con la mejor predisposición. Tanto José como Yoli, su esposa, fueron unos anfitriones muy cercanos, atentos y amables, pendientes de que no nos faltara nada en ningún momento.
Todo salió perfecto y nos sentimos muy a gusto, como en casa. La finca es ideal para pasar unos días en familia o con amigos, especialmente en fechas especiales. Sin duda, esperamos volver en otra ocasión.
Recomendable 100%.