La mejor época para ir a Lebbeke es durante los meses más cálidos, desde finales de primavera hasta principios de otoño, específicamente de mayo a septiembre.Durante este período, el clima suele ser agradable, con temperaturas más suaves y más sol, lo que lo hace ideal para explorar la ciudad y el campo flamenco circundante. Le resultará más cómodo para caminar, andar en bicicleta y disfrutar de eventos al aire libre. Por ejemplo, la Kermis (feria) anual de Lebbeke suele tener lugar a finales de agosto, ofreciendo festividades y entretenimiento locales.Las parejas que busquen un viaje relajado apreciarán el clima agradable para pasear por la plaza del mercado de Lebbeke o por el canal Dender. Las horas de luz más largas también permiten realizar excursiones de un día más extensas a ciudades cercanas como Gante o Bruselas, a las que se puede acceder fácilmente desde Lebbeke.Para los viajeros interesados en el ciclismo, los meses de primavera y principios de otoño ofrecen excelentes condiciones.