La mejor época para visitar Dole es a finales de primavera y principios de otoño, concretamente de mayo a junio y de septiembre a octubre. Estos periodos ofrecen un clima agradable, ideal para explorar la ciudad y la región circundante de Borgoña.Durante mayo y junio, el clima es generalmente templado y soleado, excelente para disfrutar de actividades al aire libre como pasear en bicicleta por la ruta EuroVelo 6, que pasa por Dole, o caminar por el centro histórico de la ciudad. Los jardines están en plena floración, lo que realza la belleza de la ciudad. Las temperaturas son agradables, oscilando normalmente entre los 15 °C y los 22 °C, lo que lo convierte en un buen momento para hacer turismo sin el calor intenso del verano.Septiembre y octubre también ofrecen excelentes condiciones. Las multitudes de verano han disminuido, y los viñedos de la región suelen estar en temporada de cosecha, lo que ofrece una experiencia local única. El aire fresco del otoño y los colores cambiantes del follaje invitan a pasear por el Canal des Tanneurs o por la Colegiata de Notre-Dame. Las temperaturas suelen oscilar entre los 12 °C y los 18 °C, lo que sigue siendo muy agradable para explorar.Aunque julio y agosto también son populares debido a las vacaciones escolares, pueden ser bastante cálidos, con temperaturas que a veces superan los 25 °C, y la ciudad tiende a estar más concurrida. Los meses de invierno, de noviembre a abril, son más fríos y tranquilos, y es posible que algunas atracciones tengan un horario reducido.