"Mi experiencia en este hotel estuvo muy lejos de justificar el valor de aproximadamente $180.000 CLP por noche. La relación calidad-precio simplemente no existe.
Uno de los mayores problemas fue la pésima aislación entre habitaciones. Se escuchaban conversaciones, ruidos de baños y movimientos de piezas continuas durante toda la noche, lo que hizo muy difícil descansar. Además, las ventanas no cumplen adecuadamente su función de aislación térmica ni acústica, entrando frío y ruido exterior constantemente.
El aire acondicionado de la habitación estaba en mal estado: se apagaba repetidamente y funcionaba de manera inestable. Para empeorar aún más la situación, la manguera de desagüe del aire acondicionado de la habitación superior caía directamente sobre el equipo exterior de mi habitación, generando un golpeteo constante durante toda la noche, imposible de ignorar.
La ropa de cama tampoco era adecuada para la temporada fría, algo básico considerando el nivel de tarifa que cobra el hotel.
Entiendo que ningún hotel es perfecto, pero cuando se cobra una tarifa tan alta, se espera un estándar mínimo acorde al precio. No se puede fijar un valor de $180.000 CLP al azar; debe existir una verdadera relación entre precio, comodidad y calidad del servicio ofrecido. Lamentablemente, en este caso, la experiencia estuvo muy por debajo de lo esperado."