Si no quieres que el vuelo te resulte muy pesado, tenemos el mejor remedio: unos cuantos consejos básicos para que las vacaciones empiecen con buen pie.Antes de nada, es importante llevar contigo algunas cosas: tenlo en cuenta para subir a cabina lo necesario durante el vuelo. Productos de aseo, analgésicos, un libro, el cargador o un cojín cervical te garantizarán sentirte como en casa.Asimismo, evítate disgustos y comprueba que no llevas contigo ningún objeto prohibido. La lista puede diferir entre aeropuertos, pero, por norma general, se incluyen navajas, tijeras, productos inflamables o envases con líquidos que superen los 100 ml de capacidad.Y lo más importante: en el avión, lo mejor es que lleves ropa cómoda. Un buen zapato es esencial; piensa que es muy común que se hinchen los pies y los tobillos. Naturalmente, evitar la ropa muy ceñida te permitirá moverte con total comodidad y te ayudará a combatir el llamado síndrome de la clase turista.