La estación seca, de junio a septiembre, es generalmente el mejor momento para visitar Kelle. Este período ofrece el clima más agradable para explorar.
Durante estos meses, las precipitaciones son mínimas y las temperaturas son más moderadas, oscilando típicamente entre los 20 y los 25 grados Celsius. Esto lo hace ideal para actividades al aire libre, incluidas las excursiones planificadas a las áreas naturales circundantes o las visitas a los pueblos locales. Las carreteras, que pueden ser difíciles durante la estación lluviosa, también están en mejores condiciones, lo que hace que los viajes sean más suaves y fiables.
Para aquellos interesados en la observación de la vida silvestre, la estación seca suele ser más gratificante, ya que los animales tienden a congregarse alrededor de menos fuentes de agua, lo que los hace más fáciles de detectar.