La mejor época para visitar Invermere es durante los meses de verano, desde finales de junio hasta principios de septiembre, para disfrutar del buen tiempo y las actividades al aire libre, o en invierno, de diciembre a marzo, para practicar deportes de nieve.
El verano en Invermere ofrece días largos y soleados, ideales para explorar el lago Windermere, con temperaturas medias entre los 20 y los 25 grados centígrados. Esto es ideal para nadar, hacer paddleboard, kayak y pasear en barco. La zona también cuenta con numerosas rutas de senderismo y ciclismo de montaña que son totalmente accesibles durante este período. Para los amantes del golf, los campos locales están en su mejor momento.
El invierno transforma Invermere en un refugio nevado, con temperaturas que suelen oscilar entre -5 y -15 grados Celsius. Esta temporada es ideal para los amantes del esquí o el snowboard, ya que la estación de montaña Panorama está a poca distancia en coche. El lago Windermere también se congela, creando la pista de patinaje natural congelada más larga del mundo, la Whiteway del lago Windermere, que es popular para patinar, esquí de fondo y fat biking.
Para los viajeros que buscan evitar los períodos de mayor afluencia turística, la primavera tardía (de mayo a principios de junio) o principios de otoño (de finales de septiembre a octubre) también pueden ser buenas opciones.