Descubre las maravillas naturales justo más allá de Canmore y Banff, donde cada parada ofrece una nueva historia y vistas inolvidables. El viaje comienza con el Lago Grassi, una joya escondida en el bosque. En los meses más cálidos, sus aguas cristalinas de color turquesa brillan bajo el sol, mientras que en invierno, el lago se transforma en una tranquila escena helada, rodeado de hojas perennes nevadas y espectaculares picos de montaña.
Muy cerca, Grotto Canyon ofrece un tipo de aventura completamente diferente: caminar a través de imponentes paredes de roca donde las antiguas pictografías aún susurran historias del pasado. En invierno, el arroyo congelado se convierte en un camino de hielo natural, que te lleva más allá de los carámbanos colgantes y cascadas congeladas; en verano, es un sendero tranquilo bordeado de agua corriente y llamativas formaciones de piedra.