Asegure un día inolvidable, visitando templos antiguos y explorando los sitios arqueológicos más bellos de Sicilia.
El recorrido comienza con la mítica Segesta, que deja ver su templo solitario, ejemplo de refinado estilo dórico.
Erice, sorprende por su sencillez y encanto.
Continuando hacia la parte extrema del oeste de Sicilia, uno queda encantado con las blancas salinas de Marsala.
En medio de las Salinas, entre Trapani y Marsala, se eleva la diminuta isla de San Pantaleo (Mothia).
Se puede llegar a Mothia en barco, desde el embarcadero junto al molino de viento de las salinas de Ettore e Infersa. El molino es una auténtica joya de la arqueología industrial, cuya historia está profundamente ligada a la de las salinas circundantes.
Visitar la isla es sumergirse en una realidad donde el tiempo parece haberse detenido.