Tu viaje comienza en Oia, la joya de la corona de Santorini y su pueblo más emblemático. Pasea por sus encantadoras callejuelas, bordeadas de casas tradicionales encaladas, enclavadas en los acantilados. Haz una pausa para admirar las características capillas con cúpulas azules, imágenes tan bellas que parecen sacadas de una postal. A continuación, nos dirigimos a Firostefani, un encantador pueblo justo al lado de la capital, Fira. Aquí disfrutarás de unas impresionantes vistas panorámicas de la caldera y el volcán. No pierdas la oportunidad de capturar la famosa fotografía de la Iglesia de la Cúpula Azul sobre el dramático telón de fondo volcánico, una imagen que ha llegado a definir el encanto de la isla. Tu experiencia continúa en la Bodega Santo Wines, un entorno hecho para el romance. Encaramada en los acantilados occidentales, esta renombrada bodega ofrece unas vistas impresionantes del volcán y la caldera. Disfruta de una cata de cuatro vinos locales, perfectamente maridados con las delicias culinarias de Santorini: queso Gravier, salami griego, pasta de tomate y aceitunas. Tras esta experiencia indulgente, te guiaremos a uno de los tesoros más románticos y menos conocidos de la isla: el Corazón de Santorini. Esta formación rocosa natural ofrece un lugar idílico para compartir un momento tranquilo con tu ser querido. Justo debajo se encuentra la encantadora Capilla de San Nicolás, que ofrece una pintoresca vista sobre los acantilados y el infinito azul del más allá. A continuación, nos dirigiremos al tramo de costa más famoso de la isla: la Playa Roja. Maravíllate ante su terreno único, de otro mundo, esculpido por la antigua actividad volcánica. Haz fotos inolvidables de sus impresionantes acantilados rojos y su espectacular paisaje marino. Al final del día, llegarás a una joya escondida: una taberna familiar junto al mar que parece un secreto compartido entre amigos. Cena a pocos pasos del agua y saborea una auténtica comida santoriniana, con especialidades como ensalada de Santorini, fava, buñuelos de tomate, pescado o filete fresco a la parrilla y pan casero, todo ello acompañado de vino de la casa en un entorno sereno y romántico. Puede que sea la cena más memorable de tu viaje. Cuando el sol comience a descender, te llevaremos a un lugar apartado -lejos de las multitudes- donde podrás disfrutar en paz de la legendaria puesta de sol de Santorini. Una botella de vino local de cortesía realzará el momento, mientras hacéis fotos inolvidables y os enamoráis de nuevo de la isla, y tal vez el uno del otro.