Hace 400 años, los primeros barcos de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales llegaron a Holanda llenos de la porcelana china azul y blanca. Esta porcelana se hizo muy popular entre las familias acomodadas, como los Reales europeos. Cuando la importación de porcelana china disminuyó como resultado de las guerras civiles en China, las alfarerías holandesas aprovecharon la oportunidad y desarrollaron su propia versión de esta porcelana azul y blanca. Esto resultó en el nacimiento de Delft Blue en los Países Bajos. Hoy en día, Delft Blue es uno de los verdaderos íconos holandeses.