¿Qué es eso?
El verdadero vínculo con un perro se crea gracias al cuidado diario y al tiempo que pasáis juntos. Esta experiencia única está pensada especialmente para aquellos que quieren descubrir el lado más auténtico y realista de tener un perro. Te asignarán tu propio «perro para un día», que podría ser un husky siberiano, un perro de montaña de los Pirineos o un pointer. La duración de la jornada es flexible y oscila entre 4 y 8 horas, dependiendo de tus intereses y tu resistencia. Juntos nos ocuparemos de las tareas diarias del cuidado de las mascotas, les cepillaremos el pelaje, daremos paseos por los alrededores y hablaremos abiertamente de todo lo que conlleva compartir tu vida con un compañero de cuatro patas.
Qué incluye
Llegada y emparejamiento: una introducción a la perrera y cómo elegir a tu perro para el día según su personalidad.
Rutinas en la perrera: ponerte manos a la obra limpiando los recintos, llenando los cubos de agua y ocupándote del cuidado general de la perrera.
Vínculo y bienestar: cepillar bien a tu perro, enseñarle órdenes básicas o jugar con él, todo ello adaptado a su raza concreta.
Paseo consciente: un recorrido individual por el terreno con tu perro asignado.
Pausa para comer a la parrilla y charla: más o menos a la cuarta o quinta hora, hacemos una pausa para comer juntos, compartir impresiones y responder a cualquier pregunta sobre cómo cuidar de un perro.
Actividades ampliadas en la perrera: cuando los días son más largos, las tareas continúan después de comer con las rutinas habituales de cuidado del patio y de los animales.
Resumen: herramientas de clasificación y un círculo final de cierre.
¿A quién va dirigido?
Adultos y familias que quieran tomar una decisión bien meditada y consciente antes de decidirse a tener un perro propio. Además, es ideal para los amantes de los animales que valoran pasar un día haciendo ejercicio al aire libre y quieren entender la psicología canina, pero prefieren evitar el compromiso a largo plazo que supone tener una mascota de por vida. Además, esta experiencia funciona de maravilla para las familias en las que un niño se muere por tener un perro, pero las circunstancias del hogar lo impiden: la posibilidad de contratar este servicio de forma periódica le ofrece al niño una interacción divertida y supervisada con un perro en un entorno seguro.
Información práctica
Duración: de 4 a 8 horas (dependiendo del interés y el nivel de energía de los participantes)
Tamaño del grupo: hasta 4 participantes, lo que garantiza una atención personalizada para cada uno.
Límite de edad: Los participantes menores de 14 años deben ir acompañados de un adulto, que también tiene que participar activamente.
Época: Sobre todo en primavera y otoño (durante los meses más cálidos)
Ropa: Ropa de trabajo resistente y robusta, y botas que aguanten el barro, la suciedad y el pelo de perro. Como toda la experiencia es al aire libre, vístete según el tiempo que haga.