En pleno corazón de las mesetas de Atherton, descubre The Crystal Caves, un museo único en su género que nació de la visión de René Boissevain. Con una pasión de toda la vida por los cristales y los fósiles, René quería compartir su colección con el mundo de una forma única e interactiva, así que construyó una cueva.
A diferencia de los museos tradicionales, The Crystal Caves te invita a tocar, coger e interactuar con cientos de tesoros naturales de todo el mundo. En las sinuosas salas y grutas, diseñadas para que te parezca que estás en un auténtico sistema de cuevas, se exponen geodas de amatista brillantes (entre ellas, una de las más grandes del mundo), fósiles antiguos y más de 600 ejemplares de minerales raros. Cada rincón te descubre otra maravilla oculta, con una iluminación envolvente y texturas que hacen que la experiencia sea a la vez mágica y educativa.
Ponte una linterna frontal y coge la guía antes de entrar; así podrás recorrer a tu aire el laberinto de salas y rincones. Cada exposición cuenta una historia: sobre el arte de la naturaleza, la ciencia que hay detrás de la formación de los cristales y las aventuras personales de René a la hora de coleccionar estos increíbles ejemplares.
Más que un simple museo, «The Crystal Caves» es un viaje por el mundo de René, donde se premia la curiosidad, se despierta la imaginación y se celebra la belleza de la naturaleza de una forma realmente inolvidable.