Para comenzar tu visita, tu amable guía local se reunirá contigo fuera de St-Viateur Bagel. Para tu primer sabroso tentempié probarás un alimento básico de la cocina de Montreal, uno de sus famosos bagels frescos. Este sabroso clásico complacerá sin duda tus papilas gustativas, y es la forma perfecta de iniciar tu recorrido.
Desde allí, te dirigirás a tu siguiente parada gastronómica, justo al final de la carretera, para probar el plato más famoso de la cocina quebequesa, una poutine. Este delicioso manjar canadiense, con patatas fritas cubiertas de salsa y cuajada de queso, es algo que no puedes dejar de probar en Canadá. ¡No te decepcionará!
Después nos dirigimos al Parque Jeanne-Mance, al borde del Mont Royal, para conocer un poco de la historia de Montreal y pasar un rato digiriendo nuestras dos primeras paradas.
Luego continuamos por Mile End hasta Schwartz Deli, uno de los restaurantes más famosos de Montreal. Aquí probamos otro alimento básico de la ciudad. Un famoso bocadillo de carne ahumada de Montreal antes de dirigirnos a nuestra última parada.
¡No hay mejor manera de concluir una ruta gastronómica que con un postre! Podrás saciar tu apetito con un dulce postre como colofón a tu visita. Cuando hayas terminado, ¡tu visita llegará a su fin y tu estómago estará satisfecho!