Isla Espíritu Santo brilla como una joya en el Mar de Cortés. Sus aguas turquesas y sus escarpados acantilados crean un paisaje vívido. La isla está situada frente a la costa de La Paz, protegida como santuario natural. Aquí, la naturaleza marca el ritmo.
Tu aventura comienza con la recogida en el hotel en el centro de La Paz. Tras un rápido registro, te diriges al embarcadero. Te espera una robusta embarcación de 35 pies, equipada con neveras y cuarto de baño. La brisa marina te saluda cuando te dispones a cruzar el agua azul centelleante.
La primera parada es San Rafaelito. Unos juguetones leones marinos se deslizan por el agua. Te pones el tubo y te unes a ellos. Sus cuerpos elegantes se lanzan y giran, invitándote a entrar en su mundo. Este encuentro sólo está disponible de septiembre a mayo, cuando los leones marinos están presentes y el agua es clara.
A continuación, el barco se dirige a la playa de El Corralito. La arena es suave y blanca. Los arrecifes de coral brillan bajo la superficie. Peces brillantes se lanzan entre las rocas. Nadas y buceas en la suave corriente, rodeado de color y luz.
El almuerzo se sirve en la isla. El ceviche de pescado local, los bocadillos de jamón y queso y las bebidas frías te refrescarán. Los sabores son sencillos y frescos, a juego con el entorno.
Mantén la vista en el horizonte. Los delfines saltan en la distancia. A veces aparecen ballenas o tiburones ballena, cuyas enormes formas se deslizan justo bajo la superficie. Las tortugas y las aves marinas aumentan el espectáculo.
La última parada es Playa Balandra. Esta playa es famosa en todo México. Sus aguas tranquilas y poco profundas brillan en tonos azules y verdes. La roca en forma de seta se erige como una escultura natural. Pasea por la orilla, haz fotos y sumérgete en la belleza.
La visita dura unas siete horas. Incluye todo el equipo de buceo, chalecos salvavidas y un guía bilingüe. Se incluyen los permisos para la zona protegida. El barco tiene un cuarto de baño para mayor comodidad. Trae una muda de ropa, una toalla, crema solar biodegradable y ropa de playa.
Esta experiencia no es adecuada para viajeras embarazadas, personas con problemas de espalda o movilidad, ni usuarios de sillas de ruedas. El tiempo puede afectar al horario, por lo que la flexibilidad es clave.
Isla Espíritu Santo es más que una excursión. Es una conexión profunda con la naturaleza salvaje. Aquí encontrarás paz, aventura y recuerdos para toda la vida.