Entra en la Cámara de los Comunes y en la Cámara de los Lores, así como en muchos otros hermosos salones y cámaras en los que se deciden las leyes de Gran Bretaña. Por el camino, conocerás las historias, tradiciones y tradiciones únicas de una de las monarquías constitucionales más antiguas de Europa y verás cómo el pasado y el presente se combinan para crear una sociedad que es a la vez ferozmente moderna y profundamente impregnada de historia.
Tu día comienza con la entrada sin colas a la Abadía de Westminster, el momento más sereno para ver la iglesia más preciada de Gran Bretaña. Con raíces que se remontan a más de 1.000 años, esta obra maestra gótica es el lugar tradicional de coronación y enterramiento de reyes y reinas, junto con héroes nacionales como Isaac Newton, Charles Darwin y William Wilberforce. En tu visita, aprenderás de un guía local experto cómo la monarquía británica ayudó a dar forma a la conversión del país a la democracia, así como algunos datos interesantes sobre Winston Churchill, uno de los únicos no miembros de la realeza que ha yacido en la Abadía tras su muerte.
Después, al Parlamento. Mientras que la mayoría de la gente lo ve con una audioguía, a ti te lo enseñará un guía turístico que ha pasado años estudiando los hechos y acontecimientos que realmente te sumergen en la historia de este asombroso edificio.
El recorrido comienza en la parte más antigua, Westminster Hall, que lleva casi 1.000 años albergando funciones de Estado y es uno de los mejores ejemplos de arquitectura medieval en madera que se conservan en el mundo. También echarás un vistazo a la sala donde el Rey se pone la corona y la capa ribeteada de armiño antes de inaugurar oficialmente las sesiones de cada nuevo parlamento, antes de dirigirte al interior de la Cámara de los Lores, una de las salas más impresionantes del Palacio.
A continuación, te dirigirás a la sala de máquinas de la democracia británica: la Cámara de los Comunes. Aquí conocerás las ceremonias centenarias que mantienen a este moderno órgano legislativo firmemente conectado con su antiguo pasado, incluida la razón por la que ésta es la única sala de Inglaterra en la que no se permite entrar al Rey. Cuando pasees por estos pasillos, estarás literalmente siguiendo los pasos de hombres como Enrique VIII y Winston Churchill. Historia, leyendas, tradiciones y mucha pompa y circunstancia se mezclan y entremezclan mientras te adentras en casi mil años de historia de la mano de uno de los mejores guías de Londres.