Descubre el lado salvaje de Río de Janeiro en una inmersiva aventura de senderismo por el Parque Nacional de Tijuca, hogar de la mayor selva tropical urbana del mundo. Únete a un apasionado guía local y experimenta cascadas, cuevas, vida salvaje y la fascinante historia de esta selva atlántica única.
Nuestro punto de encuentro es en el aparcamiento cercano a la entrada del sendero de la Cachoeira das Almas, en el sector de la Selva de Tijuca. Se puede llegar fácilmente en Uber o taxi.
Comenzaremos con una breve introducción a la historia de la Selva de Tijuca y su notable historia de reforestación antes de iniciar nuestra caminata por la exuberante Selva Atlántica.
Nuestra primera parada es la Cachoeira das Almas, una de las cascadas más bellas de esta parte del parque. Aquí tendrás tiempo para relajarte, disfrutar de la atmósfera del bosque y refrescarte en las claras aguas naturales.
Desde allí, continuamos por senderos forestales hacia el famoso Circuito de las Cuevas, donde exploramos fascinantes formaciones rocosas naturales como la Cueva de Belmiro, la Cueva del Arquero y la Cueva de los Murciélagos. El sendero a las cuevas dura unos 20 minutos con un suave desnivel y ofrece unas vistas impresionantes del bosque circundante y de las formaciones de granito.
Después de explorar las cuevas, nos detendremos de nuevo en las cascadas cercanas, donde podrás descansar, refrescarte y disfrutar del tranquilo entorno de la selva tropical. Estos momentos son perfectos para relajarse, conectar con la naturaleza y disfrutar de la atmósfera única del bosque. También disfruto compartiendo pequeños detalles locales durante la experiencia que hacen que la aventura sea aún más especial.
La aventura continúa cuesta abajo por pintorescos senderos forestales donde descubriremos varios hitos históricos de la Selva de Tijuca, como el Recanto dos Pintores, el Centro de Visitantes, la Capilla de Mayrink, la hermosa Cascada de Taunay y el histórico Puente de Alcântara.
A lo largo de la excursión, mantén los ojos abiertos para ver la increíble biodiversidad de la Selva Atlántica. Es habitual avistar monos, pájaros de colores, mariposas y otros animales salvajes que habitan este vibrante ecosistema.
Los senderos se consideran de fáciles a moderados y adecuados para la mayoría de las personas con un nivel básico de forma física. El terreno es natural e irregular, con piedras, raíces y tramos ocasionalmente húmedos o resbaladizos típicos de los entornos de selva tropical.
Al final de la caminata volvemos a la entrada del parque, donde es fácil pedir un Uber o un taxi para el regreso.
Información sobre el punto de encuentro:
La señal de móvil en la zona del bosque puede ser limitada, por lo que se enviarán instrucciones detalladas de la reunión después de la reserva para garantizar una llegada sin problemas.