Esta excursión matinal de medio día dura unas 4 horas, de 8:30 a 12:30.
★ ITINERARIO
Desde la estación de Kioto
Comienzo 8:30 AM
◼︎ PABELLÓN DORADO
Situado en el noroeste de Kioto, el Pabellón Dorado (o Kinkaku-ji) no sólo es Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO, sino también uno de los destinos más solicitados por los turistas que visitan Kioto. Este magnífico templo se construyó originalmente como villa para el venerado shogun del siglo XIV, Ashikaga Yoshimitsu. El Pabellón Dorado, conocido como Kinkaku-ji, está recubierto de pan de oro auténtico. Se trata de un templo budista zen situado en el norte de Kioto y es uno de los monumentos más famosos del país. Los dos pisos superiores del pabellón están recubiertos de pan de oro, lo que confiere a la estructura su aspecto distintivo y deslumbrante.
El pan de oro se utilizaba para demostrar riqueza, poder y devoción. Su resplandeciente belleza, especialmente cuando se refleja en el estanque que la rodea, la convierte en una popular atracción turística y en un importante tesoro cultural de Japón.
Experimenta el encanto de Kinkaku-ji y deja que su esplendor dorado te deje boquiabierto.
◼︎ CASTILLO DE NIJO
Además de explorar Kinkaku-ji, esta excursión también incluye una visita al Castillo de Nijo, otro lugar declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, conocido por su importancia histórica. En este lugar te mostraré claramente la historia de las luchas entre los samuráis, los señores feudales y el control del Shogun, el poderoso dictador militar. El final de la era samurai y el comienzo de la modernización de Japón.
El castillo exhibe una impresionante arquitectura del periodo Edo, con bellos trabajos en madera y diseños intrincados.
Experimenta los singulares “suelos de ruiseñor” que pían al pisarlos, un ingenioso sistema de seguridad primitivo.
Como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, proporciona valiosos conocimientos sobre el patrimonio cultural e histórico de Japón.
El Castillo de Nijo ofrece una mezcla de historia, arquitectura y belleza natural, lo que lo convierte en una experiencia gratificante para cualquier visitante de Kioto.