Disfruta de una velada increíble en un café histórico de Buenos Aires: Café de los Angelitos, testigo histórico vivo de más de 100 años de historia de Buenos Aires. Por sus puertas han pasado las figuras más destacadas del mundo político y artístico del siglo XX.
Déjate seducir por el encanto, la pasión y la elegancia artística de Argentina. Cada noche, 21 artistas en escena te invitan a compartir una velada única.
El Café los Angelitos ofrece un espectáculo de tango de fama internacional.
El Espacio
El espectáculo Café de los Angelitos tiene lugar en uno de los cafés más emblemáticos de Buenos Aires, punto de encuentro histórico del tango argentino, situado en el barrio de Balvanera.
Este fue el lugar donde Carlos Gardel estableció su “barra” en 1912, iniciando su carrera artística en colaboración con José Razzano. Años más tarde, en 1944, Razzano compuso un famoso tango con letra de Cátulo Castillo que lleva el nombre del café. Al entrar, te recibe la característica cafetería, pero el espectáculo tiene lugar en un acogedor teatro, al que se accede cruzando una elegante cortina de terciopelo que te da la bienvenida a una experiencia inolvidable.
El espectáculo
Precisión y dinamismo Desde septiembre de 2005, el espectáculo explora la historia del tango desde los años 20 hasta Piazzolla, con un toque de modernidad. Una experiencia de 360 grados con un espectáculo dinámico y enérgico que envuelve al público en una atmósfera muy especial.
El espectáculo de tango del Café de los Angelitos es una experiencia completa que destaca por su capacidad para narrar la evolución del tango a lo largo de los años, desde 1920 hasta nuestros días, utilizando el vestuario como hilo conductor.
Desde el momento en que los espectadores entran en el café, les recibe un ambiente elegante y acogedor, donde la decoración rinde homenaje a la rica historia del tango. La iluminación tenue y la disposición de las mesas crean un ambiente íntimo, ideal para disfrutar de una velada inolvidable.
Consta de una orquesta formada por cinco músicos (violín, piano, contrabajo y dos bandoneones), dos cantantes (una mujer y un hombre) y seis parejas de bailarines. El tango vuelve del mito para convertirse en una realidad intensa, a través de un espectáculo en vivo diferente, en el que los cuerpos se dejan guiar como en trance por lo que dicta el bandoneón y estallan en un éxtasis inagotable de placer.