Bienvenido a La Vigna degli Dei, nuestra casa familiar en Agerola, sobre la Costa Amalfitana.
Esta experiencia es profundamente personal para nosotros. Se trata de la memoria, la tradición y la forma en que siempre se ha cocinado la comida en nuestra familia: partiendo de la tierra y terminando en la mesa.
Forrajeando como siempre lo ha hecho nuestra familia
Comenzamos con un paseo por nuestra granja y jardines. Conocerás a nuestros animales, verás cómo vivimos y disfrutarás de las vistas de la Costa Amalfitana.
Luego, vamos más despacio y observamos lo que crece a nuestro alrededor. Juntos buscaremos hierbas frescas aquí mismo, en la granja, las mismas que utilizaba la abuela de Pasquale en su cocina. Te mostraremos cómo reconocerlas, cómo las utilizamos y por qué son tan importantes para los sabores de nuestros platos tradicionales. Estas hierbas se convertirán en el corazón de la comida.
Los raviolis de la abuela, hechos a mano
De vuelta a la cocina, Rosanna y Pasquale te guiarán en la elaboración de pasta fresca desde cero. Prepararás Ravioli della Nonna, rellenos con nuestra receta familiar especial a base de hierbas, y tallarines frescos, moldeados a mano con esmero. No son recetas sacadas de un libro, sino platos transmitidos a través de los gestos, el gusto y la memoria.
El vino, la bodega y las historias familiares
Mientras reposa la pasta, Pasquale servirá su vino ecológico casero, elaborado con uvas cultivadas en nuestra tierra. También visitaremos la bodega donde se produce y almacena el vino, un lugar tranquilo donde las historias surgen con naturalidad y el tiempo se ralentiza.
Tiramisú de limón para terminar
Antes de comer, Rosanna te guiará en la preparación de nuestro tiramisù de limón (o café), hecho con limones recogidos de nuestros árboles y nuestro limoncello casero. Fresco, ligero y sencillo.
️ Disfruta de la Comida+
Cuando todo esté listo, disfrutarás de raviolis hechos a mano, tagliatelle frescos, tiramisù de limón y vino ecológico casero. No hay prisas: sólo buena comida, conversación y la sensación de ser acogido en un verdadero momento familiar.