Se trata de un oasis de verdor y naturaleza virgen, donde el Tíber se abre para formar el lago Corbara. Desplazarse en bicicleta está en perfecta armonía con el medio ambiente, la vegetación se mantiene intacta desde hace siglos. El territorio está cubierto de robles y castaños, bosques centenarios con vistas en constante cambio.
En las zonas montañosas hay viñedos, olivos y castaños.
En los relieves aparecen jabalíes, gamos y corzos. A lo largo de las orillas del lago Corbara y Alviano anidan numerosas especies de aves, entre ellas el martín pescador, el halcón peregrino, la garza real y el ratonero.
Iremos a admirar dos castillos medievales, construidos sobre hermosas vistas, en lugares llenos de historia y arte.
Finalmente llegamos a la finca Freddano, una extraordinaria bodega orgánica que visitaremos entre viñedos y olivos, para luego realizar una excelente degustación de los vinos orgánicos que aquí se producen junto con platos de productos típicos de la zona. Una experiencia verdaderamente inolvidable.