Comienza tu aventura en el impresionante Palacio Real de Godollo, antaño la querida residencia de la reina Isabel de Hungría, también conocida como Sisi, cuyo perdurable legado perdura entre estos muros. Esta obra maestra barroca, encargada por el influyente conde Antal Grassalkovich, confidente íntimo de la emperatriz María Teresa, susurra historias de opulencia, intriga política y romance intemporal a través de sus salones dorados y exuberantes jardines. El palacio no sólo es el mayor palacio barroco de Hungría, sino también un símbolo de la grandeza imperial, diseñado por el famoso arquitecto Andras Mayerhoffer, que mezcla la elegancia vienesa con el estilo húngaro.
Te invitamos a tomar un café y un pastel en la pastelería. Tendrás la oportunidad de descubrir la tienda de recuerdos temática de Sisi, donde también está disponible el famoso licor de nata Sisi.
Tras una visita guiada rica en historias y esplendor, te invitamos a un almuerzo gourmet con bebidas servido en una encantadora granja de caballos: la oportunidad perfecta para relajarte y deleitarte con los sabores húngaros. Pero el día no acaba ahí.
Prepárate para la emoción mientras te llevamos a la Granja Ecuestre de los Hermanos Lazar, donde la tradición se une a la adrenalina. Visita los establos donde están los caballos campeones del mundo, el pequeño Museo de los Hermanos Lazar y el Mini-Zoo con razas raras de herencia húngara como la oveja Racka, los burros húngaros, los perros Puli, los cerdos Mangalica, etc.
Asiste a un deslumbrante espectáculo ecuestre, conoce majestuosos caballos y experimenta de cerca el espíritu de la equitación húngara con trajes tradicionales húngaros, todo ello con el telón de fondo de una campiña ondulada y un encanto auténtico. El espectáculo presenta técnicas tradicionales húngaras de conducción de carruajes, incluida la conducción a cuatro manos, demostraciones de carruajes tirados por ponis, un carromato rústico tirado por el majestuoso Ganado Gris Húngaro y el espectacular “Koch 5”, una formación única de cinco caballos rara vez vista en otros lugares.
Tu viaje concluye donde empezó: con un cómodo traslado de vuelta a tu hotel. Sin embargo, la experiencia perdura: las cautivadoras historias de la historia y la cultura se quedarán contigo mucho después de que termine el viaje. Es más que un simple recorrido: es un recuerdo entretejido en el rico tapiz del pasado de Hungría.