Esta experiencia se vuelve única gracias al ambiente familiar y acogedor. Se encontrará en contacto con la anfitriona, en el verde de la campiña emiliana, inmerso en un oasis de paz y mimado por la tradición. Además, además de aprender a hacer pasta, también visitarás la vinagrera de la familia Malagoli Daniele y probarás sus vinagres balsámicos. Finalmente, podrá degustar sus creaciones mientras disfruta de un agradable momento de serenidad.