Madre de las Ciudades, Dorada, de Cien Torres, Corazón de Europa – todo esto es Praga, la mayor reserva urbana de UNESCO del mundo. Praga es también una mezcla excitante del arte, música, baile, cine y teatro. Esta joya de la arquitectura europea es sobre todo una ciudad de belleza romántica, de vistas impresionantes, jardines silenciosos, paseos en barcos y caminatas por estrechas callecitas de adoquines.
Pese a su historia milenaria, la metrópoli checa es una ciudad moderna con hoteles lujosos, restaurantes excelentes que ofrecen la típica cocina checa igual que la internacional, clubes de moda y tabernas.
El casco histórico de Praga con extensión de 866 ha (Hradčany con Castillo de Praga, Barrio Pequeño, Ciudad Vieja incluyendo el Puente Carlos y el barrio de Josefov, Ciudad Nueva y Vyšehrad) está desde el año 1992 inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Praga es una de las nueve ciudades europeas con este prestigioso título que recibió gracias a sus numerosos museos y galerías con colecciones únicas, a unas decenas de escenas teatrales y a importantes salas de conciertos en los que actúan las estrellas del formato mundial.
Pasear por estrechas calles iluminadas por farolas de gas, un beso bajo el árbol en flor, un beso bajo el árbol aflorado en el jardín barroco, navegar en un vapor histórico , la noche en el castillo o en palacio, un viaje en el tren de vapor, una boda en el parque de palacio – estos son las ingredientes de un cóctel romántico praguense.
Paraíso de compras y especialidades culinarias
El famoso cristal checo, bisutería y joyas, la acreditada cerveza checa, cosmética natural, especialidades culinarias, diversos productos de marcas internacionales – todo se ofrece en calidad superior y a precios favorables.
Este atributo viene probablemente de la época de Carlos IV, rey checo y emperador alemán, cuando las torres del Castillo de Praga fueron doradas. Otra teoría dice que Praga fue denominada „la ciudad dorada“ durante el reinado de Rudolfo II.